miércoles, octubre 25, 2006

Endometriosis: la gran enemiga de la fertilidad


La endometriosis implica la localización heterotópica -fuera de lugar- del tejido que normalmente reviste el útero por dentro, llamado endometrio, y que posteriormente se implanta y crece fuera de él. Estos focos de tejido endometrial responden mes a mes igual que el endometrio a las hormonas que producen el ciclo menstrual de la mujer. Afecta a millones de mujeres alrededor del mundo y está fuertemente asociada a casos de infertilidad o subfertilidad. Se estima que del 25% al 50% de las mujeres infértiles tienen endometriosis (EDT) y a la inversa, que del 30% al 50% de las mujeres con EDT son infértiles. La endometriosis concentra una gran atención por parte de investigadores y médicos, especialmente aquellos que estudian a los pacientes con trastornos reproductivos. Existen numerosas publicaciones, sociedades y congresos dedicados exclusivamente a esta patología. La endometriosis es una enfermedad común que puede afectar a cualquier mujer desde el momento de su primer período hasta la menopausia. Representa una de las principales causas de infertilidad femenina y puede también afectar a la mujer para el desempeño diario en su vida de relación y/o en el ámbito laboral especialmente por el dolor perimenstrual que produce perdidas de horas de trabajo. Su causa no se conoce con exactitud y existen varias teorías al respecto. Es posible que las sustancias químicas liberadas en las áreas afectadas por la endometriosis irriten y afecten las gametas -óvulos y espermatozoides- o el embrión. También puede producir daños mecánicos alterando el normal funcionamiento de la trompa y los ovarios. Además de afectar comúnmente la fertilidad, otro síntoma habitual de la endometriosis es el dolor, principalmente en el abdomen, en la parte baja de la espalda y en la pelvis. La intensidad del dolor que una mujer siente no está relacionado con cuánta endometriosis padece. La EDT se presenta generalmente durante la vida reproductiva de la mujer con síntomas característicos: dolor menstrual o pelviano crónico, quistes de ovario característicos o infertilidad. También clínicamente se sospecha frente a dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales), pero muchas veces es una enfermedad con desarrollo silente, es decir que la paciente es asintomática y a menudo se diagnostica sólo cuando se la busca por esterilidad o se realiza una cirugía pélvica por otros motivos. Para hacer un buen diagnóstico en primer lugar debe existir la sospecha clínica ante la presencia de dolor menstrual, presencia de una masa anexial y/o infertilidad. A veces pueden utilizarse estudios por imágenes para visualizar el interior de la pelvis -especialmente los ovarios- y así localizar las áreas más grandes de endometriosis. Los más comunes son la ecografía y la resonancia magnética. En general son poco eficaces en estos casos. El diagnóstico preciso y definitivo se obtiene mediante una laparoscopia que es un proceso quirúrgico mínimamente invasivo realizado bajo anestesia, en el cual el médico puede detectar y tratar en el mismo acto la presencia de tejido endometriosico. Aprovechando que la laparoscopia permite observar con exactitud su ubicación, tamaño y extensión la endometriosis debe estadificarse. Tiene cuatro estadíos y de esto dependerá el tipo de tratamiento y el pronóstico. Existen varios tipos de tratamientos- que permiten paliar sus efectos, especialmente los vinculados a la infertilidad y subfertilidad y a los síntomas de dolor. Un correcto diagnóstico por parte del médico y un buen diálogo entre ambos logrará consensuar la mejor opción para cada caso. En el caso de las pacientes que no desean embarazarse, pero que necesitan un tratamiento para su enfermedad, los médicos podemos dar un tratamiento con hormonas, como las píldoras anticonceptivas, la progesterona sola y agonistas de la hormona liberadora de la gonadotropina (GnRH - por sus siglas en inglés.) No se recomienda sólo el tratamiento médico como manejo terapéutico de la infertilidad relacionada con endometriosis. Normalmente, la cirugía por videolaparoscopia es la mejor opción para las mujeres con endometriosis extensa o que sufren de fuertes dolores. Siempre es necesario tener en cuenta la edad de la paciente, la duración de su esterilidad, valorar su reserva ovárica, tener en cuenta el compromiso de la anatomía pelviana y observar la presencia de otros factores asociados como el factor masculino. Puede también utilizarse la fertilización asistida de baja o alta complejidad, según el estadío en que se encuentre. Una enfermedad de estas características, provoca una fuerte carga emocional; frustración por la postergación del anhelo de dar a luz, tristeza, temor, enojo, confusión y en muchos casos disarmonía matrimonial y ostracismo social. Es importante acceder al apoyo necesario para enfrentarla, especialmente dentro del ámbito de la pareja y en lo afectivo y familiar. En algunos casos, particularmente ante diagnósticos de infertilidad o subfertilidad, será conveniente unirse a un grupo de apoyo para hablar con otras mujeres que están pasando por la misma situación. También es importante conocer todo lo que pueda sobre la enfermedad, a través de su médico de confianza o a través de la amplia bibliografía permanentemente actualizada disponible a través de las principales organizaciones mundiales que investigan esta enfermedad.

jueves, octubre 19, 2006

Fertilizacion asistida: Felicidad asistida


Derrotar a la infertilidad hoy es posible. Aunque una de cada cinco parejas en edad reproductiva padece algún tipo de infertilidad, la ciencia no se ha quedado quieta. Así a veces, una vez agotadas otras instancias, en algunos casos debemos recurrir a las técnicas de fertilización asistida. Estas “asisten” o “ayudan” a que se produzca la unión entre óvulo y espermatozoide, que de otra forma no podría llevarse a cabo. Hasta hace 25 años, la única opción era la resignación o la adopción. Pero, en 1978 nació en Inglaterra, Louise Brown, la primera bebé de “probeta”, después fueron cientos de miles mas, hasta convertirse en un procedimiento de rutina. Estos métodos que colaboran con la naturaleza tienen distintas indicaciones como; las obstrucciones tubarias, la endometriosis avanzada, las secuelas de las enfermedades inflamatorias pelvianas, la esterilidad sin causa aparente y muchas de las causas donde están alterados los espermatozoides Tradicionalmente las dividimos en técnicas de baja y alta complejidad. Entre las primeras, se encuentran las inseminaciones intrauterinas, que consisten en colocar el semen previamente acondicionado, dentro del útero de la mujer, en el momento en que está ovulando. Es un procedimiento rápido, sencillo e indoloro.
Los métodos de alta complejidad incluyen fundamentalmente a la fertilización In Vitro (FIV) y a la ultima y mas revolucionaria de estas técnicas, la Inyección Intracitoplasmatica de Espermatozoides (ICSI), en la que se inyecta un espermatozoide dentro de cada ovulo, luego se forma un embrión y lo transferimos al útero esperando su evolución como un bebé.